El negro está en tendencia para la grifería en baños: especialmente si lo combinamos con sanitarios y muebles blancos o en tonos neutros, colores entre los cuáles el grifo consigue adquirir protagonismo. Se marca personalidad, elegancia y remarca las formas y el perfil de los muebles presentes en el baño. Se crea un referente visual que permite separar ambientes y usos. En función de las elecciones, la grifería de un lavabo puede dar un toque de distinción o mejorar su uso. Existen, además, opciones que garantizan un mayor ahorro y eficiencia en el consumo de agua si se opta por la grifería inteligente. No hay que olvidar que es un elemento clave ya que su papel en el baño es fundamental ya que es fuente de higiene, bienestar y confort.

Los clásicos en plata, oro y bronce nunca pasan de moda y siempre pueden servir de contraste. Entre las opciones de colores destaca el blanco en tendencia. En diseños, podemos encontrar desde un estilo más de época, hasta más moderno, futurista o incluso mínimal. El formato de cascada ofrece una salida del agua plana y ancha que consigue el efecto visual que indica su nombre, por lo que el agua fluye de manera natural.

Si bien en un baño hay grifos ubicados en el lavabo, en la ducha y la bañera o grifos de bidé, la grifería empotrada está más pensada para lavabo especialmente aunque están presentens en ducha o bañera. Los grifos de lavabo son de los que más funciones disponen. Encontramos opciones monomando o bimando con diferentes maneras de regular el agua fría y caliente o el termostático que, a diferencia de los anteriores, garantiza la obtención de una temperatura constante. Si prefieres funciones inteligentes puedes optar por un sensor infrarrojo -que se abre o cierra en función del movimiento que detecta- o con temporizador -que tiene un tiempo máximo de apertura-, sus funcionalidades te harán obtener un resultado de mayor eficiencia y menor consumo.

 

Finalmente, hay que tener en cuenta los accesorios, que preferiblemente deben de estar alineado con el resto de elementos, que pueden aportar valor añadido a nuestra grifería. Por ejemplo, los aireadores son piezas pequeñas, de fácil colocación en los grifos, y que nos permiten ahorrar en el consumo de agua. Aunque también puedes contar con muchos otros como caños, cabezales de grifos o latiguillos o incluso un fluxor que permite la descarga de agua para inodoros, urinarios y grifos de los lavabos. Eso sí, lo aconsejable es escogerlos en el mismo color y estilo del resto de grifería para mantener la homogeneidad de conjunto.